Veo tu movimiento, creo que el viento se obsesionó en girar a tu alrededor. Nadie puede apartar la vista de tu cuerpo, que se mueve ostentando luminosidad.
Luego te veo parada, justo frente a mi, sonriendo. Esa sonrisa que permanece intacta, en el mismo lugar donde la dejé...
Nos prometemos un reencuentro. Nos prometimos tantas cosas...
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